Explorar el tarot es explorarnos a nosotros mismos, y nos recuerda el carácter universal del anhelo de significado, propósito y conexión con lo divino. Esta tradición de 600 años refleja no solo la historia de la adivinación, sino también
nuestro viaje artístico y las formas en que los humanos expresamos la historia que compartimos.
Visto desde Occidente, el tarot ocupa para muchos un lugar en la penumbra de nuestra conciencia cultural compartida, y constituye una tradición metafísica que tiene su lugar en las polvorientas vitrinas de lo arcano. Su historia, larga y oscura, se ha transmitido por medio de textos secretos, la tradición oral y tomos académicos de sabios y filósofos. Cientos de años y de manos creativas (místicos y artistas que a menudo trabajaron juntos) han
transformado lo que era en esencia un juego de salón en un sistema de adivinación y autoconocimiento y, a su vez, cada generación ha tratado de evolucionar la forma y reinterpretar el medio.
La autora
Jessica Hundley rastrea esta fascinante historia en Tarot, el
primer volumen de la serie de la Biblioteca de Esoterismo de TASCHEN. El libro explora
el significado simbólico de más de 500 cartas y obras de arte originales, más de dos tercios de las cuales nunca se han publicado salvo como parte de la propia baraja. Es
el primer compendio visual de este tipo, abarca desde la Edad Media hasta la época contemporánea y
se organiza de acuerdo con la secuencia de arcanos mayores y menores de las 78 cartas de la baraja. Explora la poderosa influencia del tarot como musa de artistas de la talla de
Salvador Dalí y Niki de Saint Phalle, e incluye las barajas de cerca de
100 artistas contemporáneos y diversos de todo el mundo que han adoptado este medio por su capacidad para impulsar la identidad cultural. Completan el volumen extractos de textos de pensadores como
Éliphas Lévi, Carl Jung y Joseph Campbell; un prólogo de la artista
Penny Slinger; una guía para la interpretación de las cartas de
Johannes Fiebig; y un ensayo sobre barajas oraculares de
Marcella Kroll.